El símbolo del reciclaje ¿de dónde viene?


Hace más de 40 años se creó uno de los íconos más famosos y recordados del mundo: el símbolo del reciclaje. La historia de este hoy tan famoso triangulito verde comenzó en la ciudad de Chicago, en 1970, cuando la Container Corporation of America —cca—, empresa dedicada a manufacturar empaques de cartón, lanzó la convocatoria para el diseño de un símbolo gráfico que representara genéricamente el proceso de «reciclado» de materiales.

El ganador del concurso resultó ser Gary Dean Anderson, un joven de 23 años recién graduado como arquitecto que en ese año estaba por terminar su Máster en diseño urbano. El premio fue un crédito-beca por 2,500 dólares para ser aplicado en la universidad o centro de estudios que él eligiera en cualquier lugar del mundo.

Gary Anderson creció en un suburbio de North Las Vegas, Nevada, en una familia poco común para la época —años 50—, debido a sus frugales hábitos de vida y a la, en ese entonces, poco habitual costumbre de reciclar y reutilizar materiales. Desde su infancia, Anderson se sintió atraído por la cuasi mágica Cinta de Möbius —llamada así por August Ferdinand Möbius, matemático alemán del siglo xix— que muestra en una simple banda el movimiento continuo; le llamaron especialmente la atención las ilustraciones que el holandés M.C. Escher hizo a partir de aquella idea.

Anderson encontró en ésta —atinadamente— muchas de las cualidades que debería tener el camino hacia la síntesis gráfica del reciclaje: «un objeto finito pero cuya superficie, de algún modo, es infinita»; «un símbolo medio redondo pero, a la vez, angulado»; «un elemento que parece plano y que encierra un espacio pero que, a la vez, es medio hexagonal, medio triangular y medio circular, de algún modo estático pero, también, dinámico».

La cca decidió dejar el símbolo como de dominio público para que, mediante su uso continuo, se ayudara a divulgar y a instaurar lo más rápido posible la idea y la costumbre del reciclaje.

Desde entonces, el símbolo ha sufrido una interesante dinámica y diversos ajustes gráficos. Su adopción y estandarización como símbolo universal ha derivado en versiones que hoy nos pueden indicar no sólo que un empaque o un determinado material es reciclable o que se manufacturó con materiales reciclables, sino con qué material se elaboró e, incluso, orientarnos en qué tipo de depósito se debe desechar.

PET o PETE (Polietileno tereftalato). Es el plástico típico de envases de alimentos y bebidas, gracias a que es ligero, no es caro y es reciclable. Una vez reciclado, el PET se puede utilizar en muebles, alfombras, fibras textiles, piezas de automóvil y, ocasionalmente, en nuevos envases de alimentos.

HDPE (Polietileno de alta densidad). Gracias a su versatilidad y resistencia química se utiliza, sobre todo, en envases, en productos de limpieza de hogar o químicos industriales, como botellas de champú, detergente, cloro, etc. También se emplea en envases de leche, zumos, yogur, agua y bolsas de basura y de supermercado. Se recicla de muy diversas formas, como en tubos, botellas de detergentes y limpiadores, muebles de jardín, botes de aceite, etc.

V o PVC (Vinílicos o Cloruro de Polivinilo). También es muy resistente, por lo que es muy utilizado en limpiadores de ventanas, botellas de detergente, champú, aceites y mangueras, equipamientos médicos, ventanas, tubos de drenaje, materiales para construcción, forro para cables, etc. Aunque no se recicla a menudo, en tal caso se utiliza en paneles, tarimas, canalones de carretera, tapetes, etc. El PVC puede soltar diversas toxinas (no hay que quemarlo ni dejar que toque alimentos), por lo que es preferible utilizar otro tipo de sustancias naturales.

LDPE (Polietileno de baja densidad). Este plástico fuerte, flexible y transparente se puede encontrar en algunas botellas y bolsas muy diversas (de la compra o para comida congelada, pan, etc.), algunos muebles y alfombras, entre otros. Tras su reciclado, se puede utilizar de nuevo en contenedores y papeleras, sobres, paneles, tuberías o baldosas.

PP (Polipropileno). Su alto punto de fusión permite envases capaces de contener líquidos y alimentos calientes. Se utiliza en la fabricación de envases médicos, yogures, popótes, botes de catsup, tapas, algunos contenedores de cocina, etc. Al reciclarse se pueden obtener señales luminosas, cables de batería, escobas, cepillos, raspadores de hielo, bastidores de bicicleta, rastrillos, cubos, paletas, bandejas, etc.

PS (Poliestireno). Utilizado en platos y vasos de usar y tirar, hueveras, bandejas de carne, envases de aspirina, cajas de CD, etc. Su bajo punto de fusión hace posible que pueda derretirse en contacto con el calor. Algunas organizaciones ecologistas subrayan que es un material difícil de reciclar (aunque en tal caso se pueden obtener diversos productos) y que puede emitir toxinas.

Otros. En este cajón de sastre se incluyen una gran diversidad de plásticos muy difíciles de reciclar. Con estos materiales se elaboran algunas clases de botellas de agua, materiales a prueba, entre otros,

Con información de algarabia.com y consumer.es

About these ads

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s